sábado, 11 de enero de 2014

Relato serio 1: Las sombras

Cuando las ciudades se sumieron en la oscuridad las personas huyeron a varios lugares lejos de la civilizacion. Algunos se fueron a las montañas "mas cerca del sol" dijeron; los mas ricos huyeron al mar, tomando todos los barcos que pudieran hablaron de construir una especie de ciudad flotante, hasta ahora no hemos visto que el agua se vea afectada por la oscuridad, es como si fuera inmune o como si pertenecieran a mundos, diferentes uno de vida y movimiento y el otro de muerte e inercia; Otras personas decidieron huir a espacios subterraneos, diciendo que al encerrarse ahí podrian esperar a que todo pasára. Esto nunca me pareció buena idea, no es como si pudieras combatir fuego con fuego, esta oscuridad no es la misma que conocía el mundo, no es esa sombra que ves cuando estas en la
noche mirando escaleras abajo, es algo distinto, mas profundo y frio, mas opaco y horrible, sabes que hay algo ahi que te quiere devorar, y esta vez no es un
simple sentimiento infantil instintivo.. los que quedamos fuera de los tuneles y no podiamos costear un pase a los barcos decidimos ir a los bosques,
increiblemente a penas cesó la actividad humana en las ciudades, la naturaleza comenzó a devorar el asfalto y el cemento con la misma velocidad que la
oscuridad, es como si compitieran por ver quien puede tragarse el mundo mas rapido.. ciertamente prefiero un mundo verde que uno negro, es casi poetico, la
penumbra que se tragó a 5 mil millones de personas es incapaz de tragarse un arbol o un charco, pero los bosques no son tan "resistentes" como el agua, durante
la noche la oscuridad entra en el bosque, pero no como esa nube o esa mancha que normalmente vemos, adopta una forma extraña no puedo decir que sea humanoide
por que carece de cabeza y sus extremidades si bien son 2 brazos y dos piernas claramente, no parecen ser solidas o mas bien "estables". Me recuerda a la
leyendas que leía de antiguas culturas indigenas de america del norte y del sur, espiritus a los que la gente temia y a la vez adoraba, que vagaban por los
bosques y lugares sagrados, solo que en mi imaginación eran seres bellos y luminosos en medio de la penumbra.. estos en cambio son oscuros, son sombras
aterradoras que vagan buscando vida humana para consumirla. Algúnos se mueven como humanos, otros parecen actuar como animales por momentos, rugen abriendo una
boca como si se abriera una herida con las manos y caminan sobre sus cuatro extremidades. Estos ultimos son mucho mas rapidos, lo unico que nos mantiene a salvo
es que parecen incapaces de trepar arboles o siquiera vernos aqui arriba, fue un excelente descubrimiento que le debemos a un grupo de niños el primer dia que
notamos a esas criaturas. Llevamos una vida relativamente tranquila, vivimos en paz durante el día como si fueramos una antigua tribu amazonica y durante la
noche dormimos en nuestra "ciudad colgante" (para citar a uno de los ancianos). Nuestra vida es aceptable, algunos ya casi olvidan el miedo que sintieron cuando
huyeron de sus casas, quisiera poder decir que volvemos a ser felices.. pero sería una mentira. Formo parte de un grupo de "vigilancia" nocturno y hace 2
semanas vimos algo siniestro a la luz de la luna llena. Una de esas criaturas oscuras pero con entre 8 y 10 extremidades, moviendose por los arboles como una
gigantesca araña y a una velocidad aterradora (me recordó a un cuento de terror que contaban mis amigos sobre una criatura que vivía en los bosques y carecía de
rostro) ,ademas, en torno a ella se veian multiples criaturas oscuras entre las cuales descubrimos dos nuevas "especies".
Una poseé 6 extremidades y se mueve casi pegada al suelo extremadamente rapido, la otra es bastante grande, diría que del tamaño de un gran elefante y se mueve
muy lentamente, pero sus extremidades son enormes. Casi podria jurar que era una especie de manada siguiendo al lider, como si estuvieran cazando en grupo.

Nos tomaron por sorpresa, nadie esperaba algo así, eramos ocho y en menos de 1 minuto eramos 4, esa cosa enorme atrapó a 2 y la "araña" despedazó a otros 2; los
restantes 4 huimos por sobre los arboles lo mas rapido que pudimos pero antes de que me diera cuenta nos habiamos separado y estaba solo, corrí tan rapido que
cuando me di cuenta ya habia llegado al río. Esperé ahí a que saliera el sol y volví a la ciudad.

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